miércoles, 5 de junio de 2013

PAUTAS PARA ELABORAR UN - PROYECTO COMUNITARIO - "HOY"





 “Proyecto Comunitario” 

El PC nace del convencimiento de que se puede discernir que se puede hacer en este
“hoy” de la historia que nos ha tocado vivir, sin pretender saber exactamente cómo 
será el mañana; no se deja llevar por la pasión efervescente que quiere descifrar o 
prever el futuro a “largo plazo”, sino que se contenta con proyectar el futuro más 
inmediato, el que se puede ver y comprender desde ahora. Pero lo hace con atención y 
pasión, no apasionamientos enfermizos, con discernimiento y coherencia, con la valentía 
de revisar después el cumplimiento de las decisiones tomadas.

“Vive y pon en práctica lo que has entendido hoy y, poco a poco, serás capaz de discernir y entender también el mañana”

El PC es un modo muy sencillo, concreto y a la medida de la comunidad local de actuar al menos, en lo acordado, haciéndola operativa según las posibilidades reales de la comunidad misma a través de una elección de vida coherente y común, y de un modo de ser y de trabajar a través de una opción apostólica precisa en cuanto a su modalidad y objetivos – finales e intermedios -, y una estrategia programada en el tiempo y sustentada por todo lo que permita su realización concreta.

Es mejor que el PC no sea tan bonita y tan ideal que resultaría vano en las pequeñas cosas de cada día; o porque es demasiado abstracta y, por lo demás, difícil de entender hasta el punto de escapar a la posibilidad de una verificación regular; o porque es demasiado vaga en sus objetivos y tan distante de la vida de todos que no apasiona a ninguno; o porque la propuesta ha sido formulada sólo por unos cuantos y está muy lejos de los intereses de los demás hasta el punto de que queda muerta sobre el papel, como una teoría que no ha sido capaz de convertirse en estilo existencial, en vida o germen de vida que nunca ha llegado a ver la luz.

Así pues, el PC, precisamente en virtud de su situación actual en la que vivimos, permite aplicar una teoría, la que plateemos, haciéndola “viva” y, al mismo tiempo, proporciona “espíritu” y “orden”, “finalidad” y “modalidad” a la acción, volviéndola “inteligente” y “orientándola” hacia una meta. Dicho de otro modo, al hacer un “proyecto” y, sobre todo, al hacerlo juntos, evitamos convertirnos en “esos” teóricos empedernidos que piensan que basta con tener unas ideas claras acerca de la “teología de la vida consagrada” o del “propio carisma” para renovarlo todo o imponer ideas que no concuerdan en el desarrollo de la vida de “comunidad”; así como tampoco se corre el riesgo de que nos convirtamos en meros operarios rutineros que cifran propuestas exclusivamente en el “hacer”, en el “organizar”, en el “correr”, sin “perder tiempo” discutiendo y programando.

Tres significados fundamentales y progresivos de “proyectar”:

Tenemos que “adoptar”, no pintarnos pajaritos en el aire que nuestra comunidad es la “comunidad modelo”, donde todos nos conocemos por lo que hacemos y decimos; adoptar ante uno mismo, ante la vida y ante el futuro próximo a corto plazo una “actitud constructiva”, “valiente” y “confiada”.

EL PROYECTO COMUNITARIO es: 

“un instrumento con el que, como comunidades locales, nos decimos a nosotros mismos: Qué queremos hacer, Qué tenemos que hacer, Cómo lo podemos hacer, Cuándo y Con qué medios”