viernes, 21 de enero de 2011

LA PALABRA COMPAÑERO

La palabra compañero entraña en sí misma una riqueza que hace alusión a la idea de partir y compartir el mismo pan.
Ahora bien, el compartir supone también el romper, el quebrar el pan, como metáfora que apunta a una realidad. Por tanto, quien acompaña se embarca en la tarea de romperse, de desvivirse, de quebrarse, dándose.
Compañero es quien “no te deja morir”, te hace vivir...No deja morir el cuerpo, las ilusiones, la dignidad.
Es quien no debe permitir que se mate a la persona, donde está Jesús…La fuerza del papel de quien acompaña está en: quien lo hace tiene que brindar alimento y vida, y tiene que hacerlo partiéndose.