viernes, 21 de enero de 2011

LA EXPERIENCIA FAMILIAR DESDE SUS INICIOS Y LA CONFIANZA BÁSICA

LA EXPERIENCIA FAMILIAR DESDE SUS INICIOS Y LA CONFIANZA BÁSICA

“La Formación comienza en la Familia”

Según la hermana Katarina Schuth, OSF: existen 3 tipos de vocaciones en muchos países:

1.- De familias católicas tradicionales:

• Han recibido una formación de buenos valores cristianos.
• Más fácil para formarse en el proceso de formación.
2.- De un historial personal que tiene un trasfondo herido, roto. Han tenido una experiencia de “conversión”, de “transformación”, más no de “cambio”, es decir, no es un cambio de tu ser persona, sino de comportamientos, conductas etc., es ir “mejorando” cada día e ir “dándose cuenta” de lo que ha hecho en su vida.
• Valores familiares muy pobres.
• Una vida desastrosa (drogas, sexo, etc).
• Muy motivado por una experiencia de conversión.
• Pero que todavía lleva cicatrices del pasado.
• Más difícil de formarse.
No podemos “asegurar”, “confirmar” y “decir” que los problemas de familia (NO estamos para solucionar y solventar gastos de familia) y personales se han superado desde los primeros inicios de la formación inicial, eso no se puede asegurar; los hermanos de votos perpetuos e incluso ya ordenados han dejado la vida religiosa por problemas personales y familiares fueren o no fuertes. Si en el transcurso de su formación afloraran situaciones difíciles ya no “controlables” por el mismo formando y que escape de las manos del Acompañante y del Superior Mayor, sería recomendable que no llegue a ser religioso. Estos hermanos son los problemas para más adelante. Se recomienda o se sugiere que el Acompañante de cada etapa que “acompañe”, “vele” por ellos en su debido momento y que juntos, tanto el “acompañado” como el “Acompañante” decidan su permanencia o salida de la comunidad. Recuerden los Superiores que los Acompañantes acompañan de acuerdo a la edad de cada uno, si es mayor de edad, el “acompañado” será acompañado de acuerdo a su edad y por las experiencias vividas y, si es menor de edad de la misma manera. El “discernimiento” entre estas edades y en las diferentes etapas de formación es alentador y recomendable antes de que lleguen a “profesar”. Allí podemos notar que poco a poco van “discerniendo” su vocación. El formando es responsable de su propia vocación (se dialogó entre los Acompañantes de los problemas que hay de los frailes y hermanas en estas situaciones).
3.- Arribistas

• No tienen un sentido profundo de los valores.
• Suelen decir que tienen una orientación buena.
• Pero casi imposible de transformar.
• Cuatro pequeños subgrupos – reaccionarios
- difícil al cambio.
- sienten que ellos tienen la razón.
- Muy criticones de los formadores.